La noticia podría sacudir a un país ya agitado que sigue tratando de reactivarse con seguridad y evitando los repuntes. La Casa Blanca tiene acceso a recursos casi ilimitados, incluyendo un suministro constante de pruebas rápidas, y aún así no ha logrado mantener al presidente a salvo, generando dudas sobre como podrá el resto del país proteger a sus trabajadores, estudiantes y a la población mientras los negocios y escuelas reanudan su actividad.